blancos norteamericanos justificaban la esclavitud de los negros africanos con la Biblia en la mano: los negros eran los descendientes de Cam (el hijo de Noé, de Génesis 9), que pagaban el pecado de su padre. Poco después los afroamericanos entendieron su lucha, primero contra la esclavitud y después por los derechos civiles, como el éxodo de la cautividad de Egipto.