Isabel Hernández Domíngez

Цитаты

Danna Cruzцитируетв прошлом году
pero nadie contaba los días, nadie, ni siquiera el propio artista sabía lo mucho que ya había rendido y su corazón se entristeció. Y si alguna vez, durante todo ese tiempo, alguien ocioso se detenía ante él, burlándose de aquella antigua cifra y hablando de timo, no se trataba, en realidad, más que de la mentira más estúpida que podían inventar la indiferencia y la perversidad innatas, porque no era el artista del hambre quien engañaba, él trabajaba honestamente, y era el mundo el que lo estafaba a él en lo que merecía como recompensa.
Danna Cruzцитируетв прошлом году
—Siempre he querido que admiraseis cómo ayunaba —dijo el artista del hambre.

—Y claro que lo admiramos —dijo complaciente el inspector.

—Pero no tenéis que admirarlo —dijo el artista.

—Bueno, pues entonces no lo admiramos —dijo el inspector—, y ¿por qué no tenemos que admirarlo?

—Porque tengo que ayunar, no puedo hacer otra cosa —dijo el artista.

—Vaya, vaya —dijo el inspector—, y ¿cómo es que no puedes hacer otra cosa?

—Porque —dijo el artista levantando un poco la cabecita y, redondeando los labios como para un beso, le habló al inspector al oído para que no se le escapara nada—, porque no he podido encontrar una comida que me guste. De haberla encontrado, créeme que no habría levantado ningún revuelo y me habría hartado de comer igual que tú y que todos.
Milagros Moreyraцитирует2 года назад
Su seguridad solo es posible por su propia estupidez
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