Pero si te gustan estos murales, no constituye ningún problema el ir hasta allí y entonces creo que habrás visto las principales obras de Rafael, cualquiera de las cuales sería lastimoso omitir en una visita a Roma. Es el pintor al que se le atribuye el saber combinar la más completa elegancia de la forma con la sublimidad de la expresión. Esta es, al menos, la opinión que he recabado de los entendidos.