Recuerdo bien cuando fue la última vez que comí algo que me provoco ver el paraíso; que sentí que por un momento se abrió el cielo para mi y mi paladar, Fue la pizza margaritta de Bistro Mecha, sé que es un sabor muy básico, y que en general, la pizza no me gusta realmente, pero esa vez que lo probé, estaba muy drogada también y sé que eso provocó que los sabores me supieran a cielo.